sábado, 10 de diciembre de 2011

15).-Sentencia absolutoria de ENRIQUE ALFREDO ORELLANA CIFUENTES II

Contraexaminada por la Defensa, indica que no hace actualmente  clases, pero observa o acompaña las clases, y señala que rutina es  sinónimo de clases, en un colegio. 
Estuvo en Alemania en principios de septiembre, reasumiendo la  dirección del colegio a fines de ese mes. 
Las conductas masturbatorias de Sofía fue más tranquila en el año  dos mil nueve, la conducta continuó pero sin la frecuencia del primer  semestre del año dos mil diez, la niña estaba más tranquila y adaptada. 
Tenía esta información de antes, pero el que una niñita se masturbe en  una sala de clases no es normal, ella no participa en todas las reuniones o  coordinaciones, entonces ella recopiló tal información con los registros del  colegio. En el año dos mil nueve se enteró de la conducta masturbatoria de Sofía, pero el carabinero no lo colocó en la declaración, y a ella no le gustó  tal declaración porque el carabinero no logró escribir lo que ella expresó. 
Se efectúa ejercicio para evidenciar contradicción, exhibiéndosele su  declaración efectuada ante Carabineros, indica que ella nunca le dijo al  carabinero que Sofía se tocaba sus partes íntimas, sino que Sofía se movía  en la silla y transpiraba. Indica que cree que el carabinero no mintió sino  que interpretó lo que ella dijo. 
Se efectúa ejercicio para evidenciar contradicción, exhibiéndosele su  declaración efectuada ante Carabineros, en que señala que Sofía había  comenzado a tocar sus partes íntimas desde hacía un mes a la fecha,  indica que no es cierto, y que firmó algo que no debía haber firmado. 
No sale en la declaración que ella era la que había tomado la  iniciativa respecto de señalarle a la madre que podía haber abuso, no  pensó que era importante, esa declaración ocurrió al día siguiente de que  se supiera que habían signos de abuso en las niñas y nadie podía imaginar  nada. 
No quedó escrito que ella como Directora con obligación de  denunciar iba a hacerlo, si no lo hacía la madre. 
No recuerda cuando fue la conversación con la profesora jefe de  Sofía respecto de que la niña no quería ver al papá, debe haber sido la  semana anterior, pero no recuerda, porque nadie se imaginaba esta  situación. 
Prestó una segunda declaración el diecisiete de mayo de dos mil  once, efectuada ante Fiscalía, en que dice que la madre le había dicho que  Sofía no quería ir a ver al papá en la entrevista, y lo reafirma porque es lo  que dijo, pero dijo más cosas de lo que está ahí, y no aparece que la  profesora jefe le había dicho lo mismo, pero indica que se lo dijo y no  quedó escrito. 
En esa declaración sí está la mención de que la profesora jefe le  manifestó que el padre estaba muy preocupado por la situación de sus  hijas, y que quería una reunión con las tres profesoras jefes de las niñas, y  quería que lo mantuviesen informado. 
No tiene explicación de porqué la señora Yamile Caba madre de las  niñas, indicó en una entrevista que ella nunca le habló o dijo algo de  abusos, pero insiste en que ella tomó la iniciativa. 
No recuerda si la profe jefe de Sofía le había manifestado que el papá  quería pedir la tuición de las niñas.
Sofía no sufrió bullying porque requiere ser continuado en el tiempo,  fue una conducta aislada porque se intervino con el curso, las compañeras  la querían. Se le exhibe documento de la defensa N° 25, de fecha uno de julio de dos mil diez, que da cuenta de informe escolar, hecho por la  profesora jefe de Sofía, en que señala que niños la tratan de “gorda o  pareces elefante”, indica que eso lo dijo, y que había sido tratado. 
Las vacaciones de invierno fueron en julio segunda semana más o  menos, y la niña no volvió a clases después de las vacaciones, y reitera que  Sofía no sufrió bullying en el colegio, sino que fue un hecho aislado, y  tratado por el colegio. 
No recuerda haber sabido que al cumpleaños de Sofía en octubre de  dos mil nueve, sólo llegaron cinco niñas. 
No observaron comportamientos de masturbación respecto de Paz y  Catalina, su conducta llorosa y emocionalmente complicada era normal o  esperable por el proceso de separación que vivido. Se le exhibe declaración  de veinte de agosto de dos mil diez efectuada ante Carabineros, que indica  que las niñas tenían comportamiento normal para su edad, responde que  otra vez, el carabinero no expuso lo que ella dijo. 
Se contrasta su declaración con lo declarado en el primer juicio,  en que indicó que “el comportamiento de Paz y Catalina, era normal, eran  retraídas, pero como cualquier niño”. 
La doctora Paulina Merino le dijo que había encontrado signos de  abuso en las niñitas y que las había derivado al Servicio Médico Legal, se  le exhibe su declaración en Fiscalía prestada el diecisiete de mayo de dos  mil once, en que dice que había revisado a las niñas y las derivó al Servicio  Médico Legal, sin hacer referencia a que había situación de abuso,  respondiendo que ella no recuerda si le dijo al asistente fiscal sí había o  no, signos de abuso. 
Responde que la señora Yamile la llamó desde el Servicio Médico  Legal y le dijo que a las niñas se le encontraron signos de abuso  profundos, pero no recuerda si le dijo abuso o violación, se le exhibe  nuevamente la declaración que indica que las niñas habían sido violadas  por período prolongado en el tiempo, y lo reconoce. No recuerda a qué hora  ocurrió este llamado. 
Repreguntada por el Ministerio Público, dice que la motiva la  caridad y responsabilidad moral frente al hecho concreto, nadie le ha dicho  que debe o no decir en este juicio.
Repreguntada por la parte querellante, sobre la declaración  prestada en fiscalía el diecisiete de mayo de dos mil once, respecto de las  conductas masturbatorias de Sofía se atenuaron el año dos mil nueve  acentuándose a fines de ese año, y con mayor intensidad durante el año  dos mil diez. 
En la reunión con la madre le indicó a ésta, que su profesora jefe le  había dicho que Sofía no quería ver al padre, y si eso no le parecía raro,  junto a las conductas masturbatorias. 
2.- Luego depuso, Cristina Gueneau De Mussy Crorkan, cédula de  identidad N° 15.377.018-2, quien debidamente juramentada expone que es  religiosa movimiento Schöenstatt, nombre religioso hermana Isidora, ha  declarado en los dos juicios anteriores, desde el año dos mil ocho hasta el  año dos mil diez, trabajó como profesora básica, el año dos mil ocho, hacía  clases de religión, el dos mil nueve tercero básico, y el dos mil diez, cuarto  básico. 
Fue alumna suya los tres años Sofía, quien llegó el segundo   del dos mil ocho desde la Scuola Italiana por problemas de  bullying, tenía conductas masturbatorias de moverse en la silla  transpirando mucho y comiendo ansiosamente, es tímida pero inteligente  muy capaz en la parte académica, pero su ansiedad influía en su  comportamiento. El año dos mil nueve Sofía estaba más adaptada al  curso; el año dos mil  ocho, fue difícil el cambio ella había sido rechazada y  le costó adaptarse. 
El dos mil nueve se pudo adaptar mejor, tenía su espacio en el  curso, buen rendimiento en ciencias y tecnología, participaba en clases; el  dos mil diez tomó el curso tuvo muchas más horas de clases, fue la  profesora jefe, tenía mucho más contacto, con ella y la familia, se enteró de  que los papás se habían separado, estaba más triste y seria, le influyó  mucho el tener que compartir su familia y su papá, bajó mucho las notas,  le costaba concentrarse, ella es muy hermética, le cuesta expresarse, como  dos veces le comentó algo más, una vez llegó muy triste, porque el papá no  la dejó llamar a la madre, en el régimen de visitas de ese fin de semana, le  extrañó porque Sofía se acercó a ella a contarle, y otra vez en junio le  comentó que no quería ir a ver al papá porque estaban los otros niños,  porque tenían que compartir al papá. Es muy inteligente captaba lo que  estaba pasando, sabía que las cosas no estaban bien en la casa, veía a la  mamá no estar bien y que le contaba a las personas que no estaban bien El primer comentario debe haber sido la segunda semana de mayo, y la  otra vez en junio, fue un viernes, y el lunes cuando llegó al colegio, le  preguntó cómo le fue el fin de semana, y la niña respondió “bien hermana  no fui”
Los problemas de masturbación a las dos semanas de clases,  cuando llegó el dos mil ocho, se notó porque lo hacía en las horas de  clases, era constante le hacía tres horas de clases; el dos mil nueve le hizo  mucho más clases, pero la conducta disminuyó; el dos mil diez, la  conducta se volvió a acentuar, en especial los días lunes, dice que eso se  lo contaron los demás profesores y también el departamento de psicología,  en general era que uno o dos veces al día se masturbaba con la silla, se  ponía a transpirar, y tenía que ir a lavarse la cara, no era consciente para  la niña. En su experiencia ninguna otra niña se masturbaba, por  problemas de bullying o de separación de los papás. Tenía otros alumnos  cuyos papás se estaban separando y se ponen mucho más tristes, pero no  se masturbaban. En el año dos mil diez le comentó a la directora sobre los  problemas de Sofía, que se masturbaba, que estaba ansiosa. 
Tuvo una reunión con la mamá en el año dos mil diez, y a veces a la  salida del colegio o en los pasillos del mismo, le decía que estaba  preocupaba por la conducta de Sofía y le recomendaba que iniciara un tratamiento, pero la mamá siempre le respondía que estaba sin dinero,  estaba llorando, que el marido se le había ido de la casa. En la reunión de  abril que tuvo con ella le pidió que Sofía fuera a sicóloga, que iniciara un  tratamiento, pero la mamá estaba desbordada, no recuerda en qué ocasión  le dijo que no tenía dinero y que el papá sólo le daba 700 mil pesos. 
La presentación personal de Sofía un tiempo llegó con el jumper  sucio con pasta de dientes, explicación que la madre atribuyó a que se le  rompieron las cañerías, no tenía agua y no podía lavar, cree que fue en  abril o mayo de dos mil diez, pero no recuerda la fecha. 
Indica que en el año dos mil diez se acentuó mucho más la conducta  masturbatoria. 
Conocía a las hermanas menores pero no en profundidad. 
El departamento de psicología citó a los padres, pero no llegaron,  finalmente el papá fue a entrevista con la sicóloga, solicitando entrevista  con cada profesora jefe de las niñas. Ella lo citó y en esa reunión le  informó que Sofía se masturbaba en clases, que había bajado las notas,  necesitaba continuar su tratamiento sicológico, él le dio su correo para que  lo mantuviera informado, esto fue a fines de julio o principios de agosto,  porque no le llegaban la información y le pidió reserva para no tener  problemas con la madre. Le pareció un papá muy receptivo, pero en los  años anteriores cuando el papá iba a dejar a la niña al colegio sólo  saludaba y nada más, lo encontraba muy parco y distante, en la reunión  que tuvo después con la directora, le contó que le parecía raro que el papá  ahora estuviese tan receptivo, y le comentó que o era un muy buen papá o  era un farsante. Al papá no lo había visto en todo el año. Respecto de años  anteriores ella no era profesora jefe entonces no tenía reunión con los  apoderados, sí supo que de acuerdo a los registros habían sido informados  sobre la situación de Sofía, los padres, en los años 2008 y 2009. 
En la entrevista al papá le dijo lo importante que era que Sofía  continuase con su tratamiento sicológico, a lo que el papá le respondió que  le daba a la mamá la suma de $1.600.000, muy distinto de lo dicho por la  mamá. 
Dice que vio al papá muy parco al saludar en las mañanas el año  2008, y 2009. 
En general Sofía el año dos mil nueve tenía su espacio en el curso,  se atrevía a dar su opinión e invitar a jugar, el año 2008, no tenía ese  espacio. La conducta de masturbación siempre se la atribuyó al bullying  que disminuyó el dos mil nueve, pero que el año dos mil diez se acentuó e  imaginaron que era por su realidad familiar de la separación de los padres. 
Nunca se imaginó que lo de la masturbación se debía por otra causa,  y la mamá tampoco, quien estaba tan desbordaba, no estaba en sus  casillas para buscar soluciones, no cumplía su rol porque no podía más. 
La directora después de que tuvo entrevista con la mamá, le comentó  a ella si Sofía no tendrá las conductas masturbatorias, porque estaba  siendo abusada, y le contó que se lo había dicho a la madre para que la  lleve a algún centro asistencial. 
Sofía era muy inteligente, tenía una buena capacidad de abstracción,  dice que el año dos mil ocho tuvo notas normales, y el año dos mil nueve  fue súper bueno, en tanto el año dos mil diez, bajó mucho su rendimiento  no solo en sus ramos, sino en matemática, en lenguaje. La parte de  expresión oral le costaba al ser una niña tímida, no tenía buena ortografía. 
Dejó de ver a Sofía después de las vacaciones de invierno del año dos  mil diez. Conoció a Sofía el año 2008 conversó con ella en clases, era muy  tímida hablaba muy poco, el dos mil nueve, hablaba mucho más, el año dos mil diez, conversó mucho más con ella, y sus respuestas eran  monosílabas, salvo las dos veces que le hizo comentarios. Ella tenía que  interpretar sus caras y expresiones y lenguaje no verbal. 
No ha visto a Sofía desde que se fue del colegio, su único interés es  que salga la verdad, no ha visto a la madre ni a nadie de su familia. 
Preguntada por la parte querellante, Sofía ingresó a mitad de año  del 2008, por haber sido víctima de bullying en la Scuola Italiana  aceptando que se integrara, el proceso de admisión es todo un proceso de  entrevistas a los padres, a la niña, y la última palabra la tiene la directora. 
Conoce a la tía de la niña Sheila Caba, en el año 1998 por movimiento  Schöenstatt la conoció en un campamento, luego en el año 2008 se  rencontró cuando ella estaba en el santuario y se le acerca Sheila Caba, y  le cuenta que su sobrina es Sofía Orellana, la vio algunas veces mientras  Sofía asistió al colegio y desde que se fue nunca más la ha visto. 
No conoce al doctor Roncone. 
Sofía era muy obesa, transpiraba mucho, después de correr quedaba  chascona y no le importaba mucho, si la molestaban no debe haber sido  frecuente, ella no lo percibió ni las otras profesoras se lo comentaron, la 
deben haber molestado como a cualquier niño, porque los niños se  expresan así “la gorda, o la flaca”, los padres tampoco nunca le dijeron que  la molestaban. 
Tenía amigas pero dos o tres, pero como estaba muy gorda con problemas en las rodillas en el año dos mil diez no podía correr.  
Entre los años 2008 a dos mil diez, no tenía educación sexual, sino  lo previo como educación de valores básicos para moverse en la sociedad. 
No conoce a Paulina Merino, sabe que es ex alumna del colegio y que  es doctora que evaluó a las niñas, se lo dijo la directora, diciéndole además  que había encontrado signos de abuso y las había derivado al Servicio  Médico Legal. 
La última vez que vio a Yamile Caba fue en junio o julio de dos mil  diez, no ha visto a alguien de su familia, y nadie le ha dicho qué decir.  
 Contraexaminada por la Defensa, el año 2008 fue profesora jefe de  Sofía, Clarita Retamales, y el año dos mil nueve, Viviana Fernández, dice  que no han declarado ninguna de las dos, le consta que la fiscal en los 
juicios anteriores sólo citó a declarar a las profesoras jefes de las niñas en  el año dos mil diez. 
Fue profesora de religión de Sofía en el 2008, quien tenía todos los  ramos típicos en que su profesora jefe le hacía matemáticas y otro ramo  que no recuerda, pero tenía también otros profesores de asignatura, y  además la profesora jefe hacía orientación y consejo de curso. 
 Sus movimientos en la silla eran oscilantes, incluso la profe jefe Clarita Retamales le dijo que llegaba a jadear como perro, y esto lo recordó 
ahora, no lo había mencionado antes ni en sus declaraciones en fiscalía o  en los otros juicios. 
 Recuerda haber prestado declarado ante carabineros, en donde no  declaró el que Sofía le había comentado que no quería ir a la casa del  papá, y que el lunes estaba contenta por no haber ido, dice que el  carabinero no tomó nota de todo lo que dijo en la hora y media de  declaración, y que transcribió en una plana. Dice que por lo abrupto de  esa declaración ella no entró en detalles. Cuando declaró sí sabía que el  papá estaba siendo investigado por abusos, y ya había hablado con la  directora que le contó que habían sido llevadas las niñas a la doctora  Merino, que había encontrado algo, y que habían ido al Servicio Médico  Legal. 
 En el primer juicio oral, dice que no declaró el que Sofía estaba  contenta por no haber ido donde el papá, en el segundo juicio sí lo dijo.
 En  la declaración de carabineros no quedó tampoco el comentario de que Sofía  le dijo que estaba triste porque el papá no la dejo llamar por teléfono a la  mamá, no recuerda si lo dijo en el primer juicio oral. Escuchada la pista  de audio se escucha que responde que Sofía no quería ir a la casa del  papá, y nada más, señala que en el segundo juicio fue más detallista, y  expresa que recuerda que la niña le dijo que no quería ir donde el papá  porque estaban los otros niños, cree que era difícil para ella por el proceso  de separación, y conocer a esa nueva familia. 
 Reitera que durante un tiempo llegó con deficiencias en su  presentación personal que tenía jumper con manchas de pasta de dientes, lo que ocurrió no recuerda si una semana o más, pero se enteró luego que  tenía las cañerías rotas. 
 En la declaración que tomó carabineros aparece que Sofía tenía  presentación personal deficiente, explica que no dio todos los detalles, y  que firmó tal declaración porque si bien no estaba completa, no había 
nada aberrante.
En el primer juicio no hizo mención de la prohibición del padre a  llamar a la mamá el día de la madre, en el segundo juicio cree que sí lo  hizo. 
 Respecto del campamento al que asistió con Sheila Caba, asistieron  más de 200 niñas, indica que 240 al parecer, y Sheila era una más, y  quien la reconoció en el colegio fue ella. 
 No recuerda que la sicóloga del colegio, le haya dicho que el papá  quería pedir la tuición de las niñas. 
 Una niña que ha sufrido bullying en un colegio, y es cambiada a otro  colegio en donde es recibida con “gorda, negra, pareces elefante” obvio que  recibe ello con dolor. Indica que no recibió antecedentes de ello de parte de  profesores ni padres de Sofía. No recuerda haber hecho el informe escolar  en donde se menciona que la niña le dijeron “gorda, negra, pareces  elefante”, se le contrasta con el documento N° 25 de la Defensa, y dice  que aparece su nombre, el logo del colegio, y señala que es seguramente  hecho por ella para pedir ayuda al sicólogo, y es cierto que dice “a veces le  dicen negra, pareces elefante…”, lo que no es bullying porque no es  permanente. Dice que el bullying es una conducta persistente y constante  en el tiempo, y lo que llamaba la atención de la niña eran sus conductas  masturbatorias, su cara triste, pero estaba con amigas. 
 Se le exhibe el informe para recordar si se refiere a las conductas  masturbatorias de Sofía, y señala que no dice nada de esa situación, sí  dice que se encuentra en tratamiento sicológico y farmacológico. En el  informe dice que las conductas masturbatorias eran persistentes en el año  2008, y no se hace mención respecto del año dos mil nueve, y dos mil diez. 
 Preguntada por el Tribunal, la niña no volvió nunca más luego de  las vacaciones de invierno del año dos mil diez. 
 Repreguntada por el Ministerio Público, se le exhibe declaración  prestada ante carabineros, el día 06 de septiembre de dos mil diez, para  efectos de refrescar memoria, en donde señala que la niña se masturbaba  en los años 2008, 2009, y dos mil diez. 
 Con el tiempo pudo reflexionar y tomar distancia de los hechos. 
3.- También prestó declaración Matilde del Carmen Guzmán Jara,  cédula de identidad N°11.912.321-6, Cabo 1° de Carabineros, quien  debidamente juramentada expone que el día diecinueve de agosto de dos  mil diez se encontraba de guardia en el Servicio Médico Legal como a las  trece treinta horas se presenta la señora Yamila Caba, quien había sido derivada por el 4° Tribunal de Familia de Santiago. Le dijo que el año mil  novecientos noventa y ocho se casó con Enrique Orellana, tuvieron tres  hijas de nueve, cuatro y tres años, en agosto de dos mil nueve el marido se  va de la casa, desde marzo de dos mil diez se fijaron visitas por un tribunal  de familia, fin de semana por medio desde el día viernes al domingo a las  veinte horas. 
Dice que ella se da cuenta que desde abril de dos mil diez las niñas  al llegar del domicilio paterno llegaban agresivas, se aislaban, lloraban, la  menor Catalina, despertaba llorando diciendo “papá no”. En agosto de dos  mil diez, el padre las va a buscar Sofía se negó ir, sólo se llevó a Paz y  Catalina, las regresa el quince de agosto, luego al día siguiente encontró  llorando a Paz en el dormitorio, le pregunta a la niña qué le pasaba, quien  le contó que el papá le echaba hipoglós en el potito, y se toca en la vagina  por encima de ropa, y le tocaba las tetitas, la madre la revisa y ve que tenía  irritada la vagina. Le preguntó a Catalina, y dice que también a ella le  echaba hipoglós en el potito y se tocó la vagina haciendo el movimiento con  la mano, le pregunta a Sofía y le dice que cuando era chica también a ella  se lo hacía, y que en una oportunidad el papá le había dicho que eso era  un secreto y que no se lo contara a la mamá. La mamá con esta  información, va el día dieciocho de agosto de dos mil diez, a la Clínica de  Las Condes, luego a Tribunal de Familia, donde la derivan al Servicio  Médico Legal, se contacta con fiscalía, quien indica que se les tome  declaración a la señora Yamile, ella la tomó y otra colega a la víctima en  presencia de la madre, e hicieron las órdenes para pericia sexológica. 
La señora Yamile fue a denunciar por abuso sexual, sólo refirió  tocaciones, estaba muy afectada. Respecto del estado emocional de la  víctima Sofía, da cuenta que ella no tomó su declaración sino otra colega, y  le contó esto a la madre y a la niña, diciéndole que iba a declarar ante la  cabo Tapia, que si se sentía mal, se lo dijera a la cabo, y si quería en  cualquier minuto podía terminar de declarar. 
No había nadie más además de la madre y las niñas. 
 Preguntada por la Querellante, dice que la pericia era sexológica, el  fiscal Marcelo Cabrera Pérez, dio la orden, había dos doctores de turno, no  recuerda los nombres, ella confecciona la minuta y se la entrega a los  doctores quienes determinan quién la efectúa. No conoció a Sheila Caba. 
 Contraexaminada por la Defensa, las niñas estaban en la sala de  espera de la oficina de partes, mientras le tomaba la declaración a la madre, cuya declaración comenzó a las 14:30 horas. La señora Yamile le manifiesta que el padre se había ido con otra mujer. No le dijo que ella u  otro familiar había visto diarrea compulsiva de las niñas, o algo  blanquecino como semen en las niñas, o que habían llegado lesionadas; no  le dijo que algún otro facultativo hubiere encontrado signos de abuso en  las niñas, sólo le dijo que las había llevado a la Clínica Las Condes donde  le tomaron unas muestras, tampoco le dijo que la directora del colegio le  había dicho que denuncie por sospecha de abuso. 
4.- Asimismo, se presentó en estrados, Solange Macarena Tapia  Quila, cédula de identidad N° 14.007.906-5, Cabo 1° de Carabineros,  quien debidamente juramentada expone que le tomó declaración a Sofía en  el año dos mil diez, de nueve años, tomó la declaración en presencia de la  madre, por protocolo, en dependencias de la oficina de carabineros del  Servicio Médico Legal. 
Indica que su padre Enrique las tocaba a ella y a sus dos hermanas  siempre que van a su casa, ella duerme en un sofá cama, en el living y las  hermanas dormían con él, ahí el papá la tocaba por debajo del pijama, le 
tocaba sus partes y senos, y le metía algo por el potito, cree que un dedo. 
Además le cuenta un episodio de julio de dos mil diez, en donde en  la casa de la pareja del papá le hicieron dormir en pieza de Colomba, en la  noche había llegado su padre se acercó a su cama, la empezó a tocar luego  le metió algo grande y blando por el potito, dice que le dolió, luego se  durmió, y no sabe si le hizo algo a sus hermanas. 
Agrega que cuando era chica el papá la llevaba al baño, la daba  vuelta y le ponía hipoglós en el potito, le metía algo grande y blando, que el  papá se movía, que a ella le dolía y era un secreto que no se lo tenía que 
decir a la mamá. 
La menor estaba nerviosa pero colaboró en la entrevista, la madre no  intervino sólo escuchó. Dice que el papá la ponía de guatita, esto se lo  preguntó, lo demás la niña relató sola. 
 Preguntada por la parte querellante, responde que cada vez que  iba a la casa del padre la hacía dormir en un sofá cama, que le hacía  tocaciones por debajo del pijama cama, y en ocasiones le metía su dedo en 
el potito. 
Preguntada por la Defensa, responde que esta declaración fue a las  17:05 horas, no le hizo preguntas a la madre, la niña le dijo que el papá no  le pegaba, respecto del hecho que sucedió en la casa de la nueva pareja del  papá, ella le preguntó a la niña si le había hecho algo a las hermanas, a lo  que la niña respondió que no sabe porque se quedó dormida. 
Se le exhibe la declaración para manifestar contradicción, y  responde que la niña cuando se refirió a los hechos cuando era chica, la  llevaba al baño, el papá le ponía hipoglós, y le metía algo grande y blando,  ella no veía, y pensó que era un dedo. La testigo indica que cuando la niña  era pequeña y el papá la llevaba al baño y le ponía hipoglós, era cuando el  papá se movía. 
Respecto del episodio de la casa de la nueva pareja, habría ocurrido  el treinta de julio de dos mil diez, y no sabe la niña si les hizo algo a las  hermanas, porque se quedó dormida.
La querellante Yamile Caba Quezada.

5.- Después testificó Yamile Esther Caba Quezada, cédula de  identidad N° 10.982.315-5, quien debidamente juramentada expone que se  casó en enero de 1998 con Enrique Orellana, terminando el veintiuno de  agosto de dos mil nueve, el veintitrés se va de la casa, dice que se pone  extraño cuando fallece el papá en agosto, en que llega tarde y le dice que  va donde la madre, pero lo encontró natural. 
El 21 de agosto de 2009, iba con Sofía en el auto y en una  intersección en Ñuñoa la chocan por atrás, lo llama para pedirle el número  de póliza, no le contesta numerosos llamados, lo va a buscar al banco,  pero los guardias le dicen que ya se había retirado a las cinco de la tarde. 
Luego él la llama y dicen que conversarán en la casa, y fue a dejar a su  hija a la casa de su madre, en donde le cuentan que una hermana de ella  lo vio besándose con otra mujer, y una periodista también, se sube a su 
auto, llorando, dejó a las niñas en casa de su mamá y sale a caminar, fue  a casa de una amiga, llega a la casa tarde. Enrique estaba acostado, ella  quería hablar, y él con actitud violenta se niega le dice “no voy a hablar  contigo”, ella se va a la pieza de al lado a dormir, lloró toda la noche. 
Al día siguiente tenían que ir a catequesis, ella con gafas para que no  se note que ha llorado, él estuvo con el celular todo el rato, se enoja  cuando le dice que sea respetuoso, en la casa almorzaron, luego se llevó a  las niñas a la casa de la mamá de él. Ella fue al santuario a rezar, habló  con una monja, volvió a la casa. Su ex con las niñas llegaron tarde, y al día  siguiente salieron de nuevo donde la mamá de él. Esa noche a las 20:00  horas las niñas estaban viendo tele en la pieza de ella, entra a la pieza y  echa su ropa en un bolso o maleta y se va sin dar ninguna explicación.
No tuvo indicios de nada antes, sí un mes antes le pasó $600.000  para que administre la plata, antes ella le rendía cuentas, y ella quería  comprar casa, y él le decía que no, que tenía información confidencial, que  no era el momento. 
Después que él se va de la casa, se tratan de poner de acuerdo para  los dineros, dice que él se había hecho imprescindible en la casa, él iba al  supermercado, a la feria, todos los veían como una familia ideal. 
Desde los seis meses Sofía tenía infecciones urinarias, llegaron  donde doctor Wolff, le hacen estudio, y no le encontraron nada, luego  vivieron en psiquiatras y sicólogos, era la niña muy miedosa se hacía pipí,  tenía pesadillas, el doctor ve que tiene un cuadro ansioso severo, y la  derivan a terapia. La niña se empezó a masturbar antes de salir a caminar  en el andador, en la silla del auto, y ella no encuentra respuesta, le  hicieron muchos exámenes, cuyos resultados decían que no tenía nada. 
En el jardín la llamó la directora para contarle que se masturbaba y ella no  sabía qué hacer. Los fines de semana tenía crisis de llanto, pataletas, decía  que se quería morir. 
Luego entró a la Scuola Italiana, en donde comenzó de nuevo con la  conducta, la socialización era difícil, ella se hacía amiga de las mamás,  para ayudarla, pero las niñas la rechazaban. Ella la metió a natación (en  Iván Zamorano, luego en el Estadio Italiano), a la niña le gustaba, pero  empezó a subir de peso, las apoderados le hablaron de una sicóloga  barata, y empieza a ir, la niña estaba medicamentada iba a psiquiatra,  además de la sicóloga. 
Vivían en una casa grande en Teruel en las condes, con 5  habitaciones, con Enrique se repartían los quehaceres. La Sofía podía  estar todo el sábado con crisis, lloraba toda la tarde, pataleaba, gritaba, 
decía que se quería morir, ella la abrazaba la contenía le preguntaba si  algo pasaba en el colegio. En esa casa había 27 animales, perros, gatos,  conejos, ratones, cuyes, peces, incluso pollos. Sofía quería ser veterinaria,  y enrique le compraba animales por esa razón. 
Él día que se fue Enrique no dio explicaciones a nadie, creía ella,  pero la realidad fue distinta. Ella llevó a Sofía a una terapia integral donde  ella también tomó terapia para poder ayudar a Sofía para que pueda  socializar. El día lunes siguiente van a terapia, ella llora y Sofía le dice  “mamá llora porque yo he llorado tres días”, y le cuenta que el día viernes  el papa les había contado que se iba a ir de la casa.
El día 29 de agosto empiezan a contactarse por mail, en donde le  reprocha que su familia estaba siempre con ellos, pero dice que eso no es  cierto, que Sheila su hermana menor, vivió con ellos 8 años, pero su mamá  pagaba una pensión de $100.000, y también vivió con ellos su tía Mayo. 
En agosto le sale a recibir afuera, trata de pedirle explicaciones no se  las da, pero entra a jugar con las niñas en el patio y luego se va. Después  las visitas los sábados, en septiembre para el 18 las niñas lo estaban  esperando pero él no va. Luego ella puso candado en la entrada un día de  semana a las 20:00 horas, él llega agresivamente, le grita diciéndole que le  había quitado a las niñas, y que iba a llamar a carabineros, ella se asustó  y llamó a Araceli su hermana, estuvo como una hora afuera, y llama a  carabineros, y deja una constancia. 
En agosto cuando su papá muere llaman de la Clínica Indisa a las 3  de la mañana, él no se inmutó, nunca lo vio llorar, más lloró ella y eso que  se llevaba mal con el papá por lo sarcástico que era con Sofía. 
Era muy fuerte el cambio de actitud, era más agresivo sobretodo con  Sofía, en los mail ella le indicaba las cosas que se necesitaba para la casa  de la feria, él no se quería desligar de la casa. Los fines de semana salía  con las niñas a la casa de la mamá. Catalina tenía 2, Paz 3 y Sofía 8, las  niñas salían con él y llegaban tristes, él llegaba a las 8, ó a las 9, ó a las  10, no era muy ordenado. Ella no trabajaba sólo trabajó un tiempo, no le  daban permiso para ir a ver a la Sofía que estaba en la clínica con virus  sincicial, y renunció. 
En octubre celebraron el cumpleaños de Sofía en el Parque Arauco,  en patinaje en hielo, Enrique pagó, pero Sofía quería un perro, el papá se  lo había prometido, y no se lo llevó. En la casa los dejó solos pero escuchó  gritos, vio que el papá estaba agresivo con la niña diciéndole que no le iba  a comprar perro, y lo echó de la casa. 
La frecuencia de las visitas era todos los sábados por el tema de la  feria, no los domingos. 
En noviembre el papá llevaba a las niñas al colegio, ella seguía en  terapia y le envió mail diciendo que no iba a seguir con los mails  pidiéndole cosas de la casa. 
El cambió mucho con las niñas, se volvió super agresivo, para  enseñarle a andar en bici a Sofía la retaba era agresivo. A las niñas en  noviembre las llevó al pediatra porque Paz estaba con mucha ansiedad,  Sofía se volvió para adentro y Catalina se refugiaba en su mamadera, las niñas llegaban tristes de la casa de la madre del papá, en donde les  hablaban mal de ella que era gastadora, sucia, y que por eso se fue de la  casa. La Catalina se parece a su madre y se siente no querida por el padre  y su familia. 
Lo demanda por el tema del control del dinero, van a mediación, y él  no llegó, lo demanda por pensión alimenticia, y empieza a tratar de  conquistarla con correos, mensajes de texto, esto fue en noviembre,  diciembre y enero de dos mil diez. 
La navidad la pasó con las niñas pero lo invitó a almorzar, tenían  nana peruana que preparó algo rico, él almorzó, le dio un solo regalo a  cada niña y luego se va. Era su cumpleaños el día 26 y caía día sábado,  pidió que no salieran con él ese día, y salieron con el papá el domingo. Las  niñas le hablaron de un departamento, fue la primera vez que supo del  departamento, él le dijo que era cerca del metro Santa Ana. Dice que lo  demandó dando domicilio en el Banco Central. 
El treinta y uno de diciembre se lleva a las niñas, y le dice que está  arrepentido de lo que hizo que quiere recuperar a la familia, ella le dice que  por las niñas lo podría perdonar, pero que termine con la otra persona, y le  da dos semanas. 
Él se lleva a las niñas una semana entera, del cuatro al diez de enero  se las lleva a Punta de Tralca con su mamá, en un auto chico porque le  gusta dar lástima. Ella le pasa un celular a Sofía para que la llame y  nunca lo hizo. 
Desde agosto a enero ella jamás le impidió ver a las niñas, porque  tiene muy claro el concepto de familia, nunca le habló mal de él, distinto  de lo que le decía el papá y la abuela paterna. Ella les decía a las niñas  que el papá estaba un poco estresado, que por eso lo hacía. 
Al regreso del viaje, las niñas llegaron muy distintas, Catalina dejó  de controlar esfínter, Paz empezó a hablar como guagua, Sofía dice que no  se acuerda de nada, que no tiene memoria. 
Al regreso decide ir con Sofía a visitarlo al Banco Central, a su nueva  oficina de gerente, las trató muy agresivo, les dio plata para almorzar, se  fueron y en la tarde él la llama agresivamente por alta voz y le corta. 
Ella sabía del departamento porque las niñas le decían, la Paz y  Catalina dormían con él, y Sofía en un sillón cama. Ella fue a conocer el  departamento en enero, en la visita encendió un cigarro, él se enojó, luego  le pidió que deje a la otra, que trabajaba en el Banco Central, y que debía dejar de trabajar en el Banco o si no, que él se retire del mismo. Agrega  que sólo estuvo en el departamento5 minutos. Después él la llama por  altavoz de nuevo, diciéndole que lo había ido a amedrentar al  departamento, ella le dice que no fue a eso, y que está grabando la  llamada, él se pone nervioso y le corta. 
El día del cumpleaños de Paz, veintiocho de enero, la va a buscar  muy agresivo, le tira un diario por la cabeza, le trata de pegar un golpe de  puño, porque no tenía lista a la Catalina, ella se asustó pero no hizo nada. 
Sofía estaba en Concepción. 
En febrero se perdió el papá, ellas se fueron dos semanas a  Concepción, volvieron al día del terremoto cuando ellas estaban en el auto  llega él y las encamina a la casa de su mamá. 
En marzo, aun no había salido la demanda de pensión, las niñas  necesitaban la lista de útiles, continuaron las visitas lo vieron bastante por  la compra de útiles y ropa. La Paz empezó muy agresiva contra ella, y  contra las hermanas, Catalina empezó a hablar como guagua, y Sofía se  encerraba a leer en su pieza. 
El régimen de visitas se reguló el treinta de marzo de viernes a  domingo a las 20:00 horas. La pensión se fijó al final en $2.000.000, pero  no pagó enero y febrero ella lo perdonó en $700.000 por cada uno de esos  meses. 
Las visitas comienzan el primer fin de semana de abril, en que las  retira el sábado y las reintegra el domingo. La Sofía se quebró el brazo  derecho, no pudieron ubicar al papá, en el inicio de la época de colegio, y  la niña le cuenta después que cuando iban al departamento y se metía a la  ducha, el papá la enjabonaba y la manoseaba. 
El fin de semana siguiente fueron las tres con el papá, y la Sofía la  llama a las once de la noche, le decía llorando que se quería ir de ahí, ella  llamó al 149 le dijeron que no podía hacer nada, ella dejó constancia. 
Después de ese fin de semana las niñas volvieron muy tristes. 
Un día el papá fue a buscar a las niñas para ir a dejarlas al colegio, Sofía llega llorando al colegio tenía prueba de matemáticas en que quedó  en blanco, entonces ella dejó constancia de nuevo. La vez siguiente que las  fue a buscar ella también tomó el auto y se adelantó para llegar al colegio,  para que cuando Sofía llegara, la viera y le diera un abrazo para que no  quede en blanco. El papá retaba mucho a Sofía en el auto y le hablaba mal  de ella. 
El papá en mayo dejó de ir a buscarlas para ir al colegio y ella dejó  constancias. 
En abril lleva a las niñas al Buin Zoo y luego las lleva a dormir a la  casa de su nueva pareja, les dice que es una amiga, Sofía no fue, porque  no quería estar con el papá, le decía que el papá era malo y que le daba  pena que hablara mal de ella. 
En mayo las niñas tenían pesadillas, estaban agresivas, la casa  empezó a fallar, él se hizo inubicable, y lo quería ubicar porque la tina de arriba se había tapado, había un problema de desagüe en la lavandería,  estaban rotas las cañerías, ella se contactó con la corredora Cecilia Gómez,  para que se repare, ella también habló con Cristian el esposo de la  corredora le contó de las actitudes de Enrique, el que se molestó con ese  amigo por tomar partido. 
Las niñas estaban con actitudes violentas, botaban su ropa del  closet, desordenaban todo, Catalina tiró por la ventana a los gatitos chicos  quedaron quebrados y se murieron. El perro también se murió, y lo vio  Sofía. 
Pidió mediación para el cambio de casa, llegaron los dos, ella se fue  con las niñas a un departamento en Bustos a una cuadra del colegio, el  veintisiete de julio. 
En junio la llaman del colegio porque las niñas llegan muy raras  luego de las visitas domiciliarias al papá, Paz estaba muy difícil y agresiva,  y Sofía dejó de ir a ver al papá desde junio, porque la trataba muy mal,  hizo una denuncia por maltrato sicológico, porque se portaba con ella  como un perro. 
En junio la Paz y Catalina después de las visitas domiciliarias,  llegaban con el potito cocido que atribuía a que se hacían pipí. 
En total siete veces fueron donde el papá. 
La Paz le cuenta que el papá la tiró por la escalera, la niña se hacía  pipí, la lleva donde Ximena para que la evalúe, y le dice que hubo un  episodio de maltrato, pero nada más. 
Dice que del colegio la llamaron pero se sentía muy cuestionada,  tuvo una reunión con la sicóloga que le dice que las niñas estaban como la  mona, que tuvieron una entrevista con el papá, le dice que las niñas  estaban gordas, ella sintió que era para controlarla en lo que cocinaba, lo  que gastaba. Después pide una reunión con la hermana Daniela y fijando  fecha para el 16 de agosto.
En abril le pidió a Ximena que le haga un informe para que no pernocten con el papá, ésta le responde que primero le haga una carta a la subdirectora Chomalí de la Clínica Las Condes, quien no le contestó y no le dio el informe.
Cuando va a ver a la hermana Daniela tiene una actitud distinta de la de la sicóloga, le dice que las niñas cuando van a la casa del papá llegan distintas, que en esa casa hay malas costumbres, le dice que vaya a un
especialista, que la evalúen, y ella las lleva a donde el doctor Wolff.
El día domingo quince las niñas venían muy mal, Pacita con fiebre y Catalina muy mal, muy tristes, y al momento de hacerlas dormir Paz trataba de no quedarse dormida pataleaba, gritaba, y Catalina al ver gritar
a su hermana también gritaba.
El día lunes dieciséis de agosto de dos mil diez, va a buscar al colegio a Paz y Catalina, la Pacita se sube adelante, Catalina atrás, y la primera le dice que se encerró en el baño porque quería estar con la Catalina y la tía no la dejó, y se hace pipí en el auto, ella la abrazó. Salió en la tarde con las niñas en el auto, Sofía adelante y las pequeñas atrás, y Pacita llorando le dice que el papá le echa hipoglós en el potito, que le dolía, le pregunta donde y le muestra su potito; Sofía como en una catarsis le dice mamá créele porque a ella también se lo hacía cuando era chica y papá le decía que era un secreto, que no le contara a nadie si no la iba a matar; Catalina no dijo nada, iba con su mamadera.
Pidió hora para el día siguiente con una sicóloga barata de integramédica a las 18:00 horas.
Ese día veía el potito rojo, rojo de las niñas, que no dejaban que las tocara. El día martes va con Paz a la consulta de la sicóloga, quería que le dieran un certificado para que constataran lesiones para que las niñas no fueran más allá, ella llegó tarde y perdió la hora. En la noche mientras trataba de controlar a Paz y a Catalina, de repente Sofía empieza a gritar y llorar en su pieza, diciendo que su papá es malo, y que se había acordado que cuando la hacía dormir el papá le tocaba por debajo del pijama las tetitas y el potito.
El miércoles va donde el doctor Wolff, a esperar sobrecupo habla con él y le cuenta lo que le dijeron las niñas, él las evaluó, ella siente que fue muy frío con las niñas, primero a Sofía, luego a Paz que tenía un moretón, el doctor no le da el certificado. Él la deriva a una ginecóloga obstetra, que no tenía hora y no las puede recibir, y le dan cupo con la doctora Merino.
Ingresa primero y le cuenta todo, la doctora le dice que no les pregunte nada a las niñas que ella sabe cómo preguntar, las niñas le cuenta a Merino, que le dijo que tenía el potito irritado, revisa a las niñas y le dice que tenían el himen intacto, la doctora era amiga de la hermana Daniela, y se lo dice a las niñas, y le da el teléfono de la hermana. La doctora le toma muestras a las niñas, y no le da un informe.
Se va a su casa, de nuevo en la noche Paz gritaba y le pegaba mucho, Sofía decía que se quería morir, también gritaba Catalina.
Al día siguiente fue a Tribunal de Familia, que le dijeron fuera al Servicio Médico Legal donde llegaron a las 11:30 ó 12:00 horas. Entra a una antesala saca número, estaba con Aracely y Yarlin, da sus datos, y dice que va por denuncia de abuso, ingresa y espera que los atiendan, les compraron dulces a las niñas aunque habían llevado cocaví, las niñas estaban muy apegadas a ella, cuando la llaman decide ingresar a la sala de carabineros, porque eran mujeres, hace su declaración muy confusa por todo lo que estaba pasando, y luego llaman a las niñas para hacerle los exámenes, le dice a un doctor porqué fue, no recuerda si la primera fue Sofía, la revisan, y la ponen en cuatro patitas y a través de un televisor ve la imagen del examen, ella vio lesiones, sale la niña, no recuerda mucho de ese día, sentían rabia, pena e impotencia, pasan luego Paz y luego Catalina les hacen el mismo examen, y luego pasa a declarar Sofía, quien estaba muy nerviosa y cuenta que ese hombre le metía algo por el potito.
Dice que ella estaba tranquila cuando le dijeron lo del himen intacto, pero con esto de que le metió algo por el potito, que a ella le dolía mucho, diciendo que le metía el dedo, y la carabinero le pregunta si el dedo era
duro o blando, al principio dijo duro, luego dijo blando. Sofía se puso nerviosa ella le tomó las manos estaba con mucha angustia, y en ese momento ella se enteró de que había violación, sale y le cuenta a su hermana quien le dice “dónde estabas tú”, fue terrible, cree que Sofía termina de declarar a las 18.00 horas. Yarlin le contó que Sofía le había dicho que se sentía aliviada, Catalina se había quedado dormida, y Paz daba vueltas.
Ella llama a la hermana de Enrique y le cuenta lo que le había hecho a las niñas, y la hermana se reía, no llamó a Enrique porque no tenía su número, llamó a Cecilia, y luego a la hermana Daniela que estaba muy preocupada. En el Servicio Médico Legal los carabineros mandaban fax, la llama Natalia Callejas de Fiscalía que quería hablar con ella, para darle el resultado de los informes, era muy tarde las niñas estaban en el auto, le dice lo de las violaciones que no había sido una vez sino muchas veces y le dice lo que viene. Le dijo que los informes decían que Sofía tenía desgarros, cicatrices antiguas, y las dos más chicas tenían lesiones y desgarros. Dice que no se imaginaba esto era un hombre perfecto, no se imaginó que esto podía haber sucedido, se siente muy culpable porque no pudo defender a sus hijas, cuando botó a Paz por las escaleras, y la Ximena no la ayudó, y con el cambio de casa, y el colegio.
Está dolida con el colegio porque nadie llamó para saber cómo estaban las niñas, Enrique no pagó el colegio y las niñas no pudieron seguir estudiando y Sofía no pudo terminar su primera comunión, y se quedó en soledad junto a sus hijas esperando que alguien las llame.
El doctor del Servicio Médico Legal sólo le pidió datos al comienzo, y después no supo más de él.
Preguntada por la parte querellante, responde que en diciembre del dos mil nueve se fueron todos los fines de semana con el papá, pero desde la segunda semana empiezan las niñas a hablar de un departamento, pero también que iban donde la abuela, pero derechamente en enero sólo hablan de ese departamento ubicado en Catedral no recuerda el número, dice que a ese lugar fueron unas 7 veces, y Sofía hablaba que ella dormía en el sillón cama y las pequeñas con el papá, siempre fueron las tres, pero a veces le devolvían a la Sofía.
Le facilitó un celular a Sofía para que la llame porque como no quería estar con el papá, que estaba muy agresivo, así la podía contactar cuando quisiera, incluso se lo escondió en la maleta para que pudiese llamarla la vez que salió con el papá para el día de la mamá, y otra vez la llamó pero escuchó un forcejeo entre el papá y la niña, y la comunicación se cortó.
La pareja de Enrique es Jennifer y las lleva a pernoctar la segunda semana de abril en que se llevó a las niñas, pero devuelve Sofía y llevó a las pequeñas al Buin Zoo con Jennifer y sus hijos, y las llevó a pernoctar a la casa de ella, sabe dónde queda teóricamente, en calle Capuchinos y que habían tres niños, sabe sus nombres, el nombre del padre de ellos, lo averiguó con un amigo carabineros.
Las niñas empiezan con un cuadro ansioso en el dos mil nueve, Paz se hacía daño con el chupete, se hacían pipí en el día y la noche, tenían pesadillas, Catalina le tenía miedo a todo al teléfono, al timbre a todo hasta el día de hoy es un drama para que se queden dormidas, en ese tiempo sólo querían estar con ella y se aferraban a ella, pensaban que ella se iba a morir. La Sofía viene con un cuadro muy largo, ella se refugia en los libros y es difícil que diga lo que piensa, la Paz y la Catalina agreden mucho a Sofía.
Sofía de pequeña tiene problemas graves de autoestima, y para socializar con los compañeros cuando estaba en la Scuola Italiana, ella siempre iba a los cumpleaños, para generar empatía se hacía amigas de las mamás de los niños, la masturbación comenzó antes del año y recurrieron a muchos especialistas, en la Scuola hubo un problema real de bullying. Los especialistas le daban como razón el bullying, pero Ximena Rojas los citó a los dos con el papá y les dice que la niña es posible que tenga algún episodio de abuso, ella se queda extrañada y Enrique impávido, y ella recuerda que una vez cuando Sofía era muy pequeña un compañero entró al baño, y que otra vez un compañero le dio un beso, esto fue cuando iba a la Scuola no recuerda la fecha, pudo ser cuando tenía 6 ó 7 años. Esto lo conversó con Enrique y no encontraron nada. El episodio de bullying lo atribuye la psiquiatra Ximena Sepúlveda, a todo esto.
Enrique hizo cartas al colegio, al Ministerio de Educación, y a los apoderados.
Paz y Catalina agredían a Sofía porque piensan que lo que les pasó es por culpa de la hermana, le pegan y Sofía aprendió a no defenderse por la baja autoestima, les dijeron a las niñas que eso les pasó por la culpa de la hermana.
Cuando en la Clínica Las Condes, va donde la especialista no la conocía de antes, el doctor Wolff le da otro nombre pero no tenía hora.
Al Servicio Médico Legal fue con su Araceli Caba y Yailyn Herrera, quienes las ayudaron a contenerla, en la Clínica Las Condes también estuvieron ellas dos acompañándola. La hermana viajó para acompañarla a la reunión el lunes 16 de agosto del colegio.
En el Servicio Médico Legal mientras a ella le toman declaración estaban las niñas junto a Aracely y Yailyn. Ella declara sola todo lo que Sofía le había dicho la noche anterior, y en el auto, dice que estaba muy sobrepasada, no podía creerlo.
 Paz y Catalina no declararon en el Servicio Médico Legal, imagina que porque son muy niñas.
Su hermana Sheila llegó al Servicio Médico Legal, pero no habló mucho con ella, porque ella la desesperaba. Apareció de repente y después se fue porque estaba trabajando.
 Las niñas después del Servicio Médico Legal las niñas van a declarar Pacita al OS9 con la sicóloga, quien se la devuelve porque se había echo pipí.
 Dice que Sofía nunca más se masturbó, las niñas pequeñas hasta el día de hoy se hacen pipí, y se tiene que levantar dos veces en la noche al baño, Sofía se siente culpable porque no pudo defender a las hermanas, y le reprocha de porqué ella no la defendió, la Paz tiene rabia y dice que el papá es malo, y la Catalina no recuerda tanto, pero está muy hiperactiva.
Ahora van a red de salud pública.
 Como mamá se siente muy mal, culpable porque no se pudo dar cuenta, y da la lucha para que otras mamás se den cuenta y puedan defender a sus hijas. Sofía empieza a recordar y la llama, las niñas no dejan que nadie las toque, y se aguantan en el colegio hasta la tarde el hacer cacuca, y han tenido que recordar una y otra vez y no pueden salir de este círculo. Las niñas están en el colegio, y les ha ido bien, dice que las niñas solo quieren que las escuchen y les crean.
 No ha inventado todo esto ni les ha dicho a sus hijas que mientan.
 Contraexaminada por la Defensa, responde que las visitas de las niñas al papá de agosto a diciembre era los sábados, en agosto una vez, en septiembre fue pero no hasta después del 18 de septiembre, en octubre da cuenta del día de cumpleaños de Sofía, en noviembre hubo pero no dice cuando, en diciembre salía con las niñas, no da fechas indica que no fue el sábado 26 que era el día de su cumpleaños, dice que iba sábados y que le llevaba cosas de la feria.
 La segunda semana de enero de dos mil diez las niñas salieron con Enrique a Punta de Tralca. No supo lo de la operación, las niñas le dijeron que les mostró un tajo en la guata.
 Después de la semana de Punta de Tralca, fue un lunes 11 de enero con Sofía a darle la sorpresa y conocer su oficina de gerente en el Banco.
Lo vuelve a ver el 23 de enero para el cumpleaños de Paz, no recuerda si lo vio entremedio.
 En febrero lo vio el día del terremoto, en que la encamina a ella y las niñas a la casa de su mamá. Al día siguiente la ayuda a ordenar las cosas caídas, pero fue triste porque la agredió mucho, diciéndole que le daba asco estar con ella, no dejó constancia policial.
 En marzo lo ve por las comprar de los útiles.
 En abril comienzan las visitas domiciliarias.
 El 10 de junio de dos mil diez concurre a la comisaría de Las Condes a dejar constancia que Enrique Orellana que mantiene visitas con sus hijas ordenadas por el 4°Juzgado de Familia, los fines de semana por medio de viernes a domingo, y que el fin de semana del 23 de abril el padre salió con las niñas pero devuelve a Sofía y lleva a las niñas Catalina y Paz a dormir a la casa de su nueva pareja.
 En el primer juicio oral dijo que sus hijas le dijeron que el papá tenía un departamento nuevo a comienzos de enero de dos mil diez, indica que es cierto lo dicho ahora, porque ella se hizo un mapa conceptual entre el
primer y el segundo juicio. Se escucha audio del primer juicio oral, que dice que el papá se buscó un departamento que usó desde principios de  enero hasta mayo de dos mil diez.
 Dijo que Sofía dejó de ir a las visitas con el papá en junio, no recuerda.
 Respecto de la sicóloga Ximena Rojas y la evaluación que le hizo a Sofía uno de los test que usó el test del paragua para indicar que hubo abuso.
 Recuerda haber declarado ante Fiscalía el veintiuno de agosto de dos mil diez, indicó que sicóloga y psiquiatra le dijeron que Sofía se masturbaba porque tenía un medio ambiente adverso y problemas de autoestima, lo hacía por placer, pero nunca le señalaron la posibilidad de que esté siendo abusada.
 Solicita la defensa incorporar prueba nueva respecto de una entrevista dada por la testigo a The Clinic on line, el día 05 de mayo de 2013, que incorpora mediante lectura resumida certificado ante notario público Clovis Toro Campos, 13° Notaría Pública de Santiago, “ ¿cómo te diste cuenta?….el 2006 cuando tenía seis añitos comenzó tratamiento con sicóloga Ximena Rojas, porque sus compañeros como consecuencia de su conducta comenzaron a maltratarla, empezó tratamiento con psiquiatra Ximena Sepúlveda, nadie se dio cuenta de nada, creían que la masturbación era consecuencia del maltrato…el dos mil diez él conversó con el pediatra y la psiquiatra diciéndoles que yo estaba loca y que le quería acusar de cosas horribles….el lunes 16 de agosto en reunión con la Directora, no se le habla de abuso, sino que están raras, que una fue sin calcetín, que se encierran en el baño, y cambia después en su declaración ante la justicia, para resguardarse y porque tienen responsabilidad como colegio…. el papá de él era muy raro, una vez se ufanó de tener una película donde violaban a una niñita de cinco años, tenía películas porno, no me extrañaría que lo hubiera abusado (a Enrique)… le pidió a las niñas que cuenten la verdad ante la justicia… no tengo internet en casa…”
 Recuerda que sí dio la entrevista anterior, y también reconoce que dio una en la revista Paula, en donde dice que Paz se negaba a dormir hacía pataleta, y le decía que el papá le había metido un palo en el potito, se niega a responder y no pidió rectificación a ese medio de prensa.
 Le respondió un mail a Enrique Orellana, el 10 de diciembre, diciéndole que la clave de previred era “monito”, y que éste responde listo la clave es ahora abusado, y ella le contesta “pobrecitoooooo”, dice que sí y era porque él siempre se victimizaba.
 Recuerda mail del diecisiete de mayo de dos mil diez en que el padre le dijo que entre sus atribuciones podía pedir la tuición de las niñas, que eso involucra exámenes sicológicos a ambos y a las niñas. La testigo lee otros mails para aclarar el contexto, y lo reconoce.
Respecto de una respuesta de la sicóloga Ximena Sepúlveda que le dice que el padre si puede pedir la tuición de las niñas, y que es casi imposible que eso suceda, lo reconoce.
Respecto de la reunión que tuvo con la sicóloga Charlotte Saxton, la reconoce y dice haberla grabado, porque ella no tenía tino para tratarla, no recuerda si le pidió o no autorización para ello. Se efectúa ejercicio para evidenciar contradicción respecto de declaración efectuada ante Fiscalía el 28 de febrero de 2011, que dice que la grabación de la sicóloga Charlotte Saxton en julio de dos mil diez, fue tomada sin consentimiento de ella, reconoce tal situación.
No sabe si ha sido citada a declarar como imputada por esa grabación.
No sabe si el Sr. Orellana le dijo a la sicóloga Saxton que estaba evaluando la posibilidad de pedir la tuición de las niñas.
La doctora Merino no le dice que encontró signos de agresión sexual, sólo le dice que el día viernes haría su informe sobre lo que encontró. Se enteró de que la doctora Merino está ligada al Schoenstatt, cuando entra a hablar con ella y le cuenta lo que está sucediendo, y le dice que no le diga nada a las niñas que ella tiene una manera de preguntar, dice que entre toda la información que le dio, es que las niñas estudiaban en el colegio Mariano, y ella dice que estudió en ese colegio, y le dice eso a las niñas, estuvo acompañada todo el tiempo por su hermana Araceli. No sabe por qué Araceli declara que su hija Catalina es la que se dio cuenta de que tenía una medalla de Schoenstatt.
Respecto de llamar a la hermana Daniela, ella le dio el teléfono a la doctora Merino, indica que ya no recuerda cómo fue. Dice que para tratar de empatizar con las niñas la doctora habló mucho del colegio, y les dijo que es amiga de la hermana Daniela.
En el primer juicio dijo que el cambio fuerte de las niñas fue cuando se quedaban a dormir en casa de Jennifer, lo que reconoce.
No recuerda haberle dicho a su hermana Sheila que las niñas Paz y Catalina llegaron de la visita con diarrea con mucosa y blanquecina, que parecía semen.
Respecto de que la directora le haya dicho que si ella no denunciaba por abuso lo iba a tener que hacer ella, no lo recuerda. Se efectúa ejercicio de escuchar pista de audio del primer juicio, en donde dice que eran puras mentiras lo dicho por el colegio.
El día veintiséis de abril de dos mil diez envía mensajes de texto a Enrique Orellana, de manera sucesiva indicando información que averiguó sobre nombre de su pareja, dirección, nombre de los hijos, reconoce tal hecho y agrega que lo averiguó por medio de un amigo carabinero, del que no recuerda nombre.
En diez de mayo de dos mil diez, envía una serie de mensajes de texto al acusado, diciéndole que lo importante son las niñas, que quería hablar con el acusado de las niñas, y finaliza diciéndole que le va a llegar
citación de Fiscalía y Tribunal de Familia. Dice que los reconoce, y quería saber por qué el acusado tenía esa actitud con las niñas.
Reconoce que el quince de mayo de dos mil diez, le envía mensaje de texto diciéndole “te extraño, que nadie hace el amor como tú, te amo”, dice que fueron estrategias que no resultaron.
El 17 de mayo le envía mensaje de texto diciéndole si quiere ser su amante, dice que fue por su estrategia para averiguar qué le pasaba a las niñas.
Su hermana Sheila estudió medicina en la Usach, e hizo internado en distintos lugares como Hospital El Pino, y San José. El día en que estuvo en el Servicio Médico Legal, ella fue un momento solamente porque tenía que trabajar. Respecto de si estuvo con ella y las niñas todo el día en el Servicio Médico Legal, responde que hay que preguntárselo a ella.
La nana en este tiempo era la señora Juana Molina, a fines del dos mil nueve, y cuando nombraron al acusado gerente del Banco Central le dijo que si ella no tenía a Enrique, ninguna mujer lo iba a tener, respondiendo la testigo que ella no dijo eso.
Reconoce haber llevado a Sofía a una marcha anti violadores y abusadores sexuales, en junio de 2013, a petición de Sofía.
Ha hecho talleres sobre prevención de abuso sexual, recorriendo el país. 
Sofía tiene un Facebook en que dice le gusta a Cosein y Promujer, no tienen acceso a internet más que de su celular.
No recuerda haberle dicho a la perito del Servicio Médico Legal Rose Marie Fuenzalida, que evaluó a Catalina, que su hermana se separó porque el padre había abusado de su sobrina, se le exhibe esa parte del
informe para refrescar memoria, dice que reconoce que está escrito, pero no recuerda haber dicho eso, dice que recuerda haber dicho violencia intrafamiliar. Se le vuelve a exhibir por contradicción, que dice que esposo le pegó, y abusó sexualmente de su sobrina, en que su hermana denunció pero estaba prescrita.
Recuerda haber dado entrevista a CNN a periodista Matilde Burgos, en que le dice que fueron tan evidentes las lesiones de las niñas, que las llevó ahí mismo al Servicio Médico Legal.
Repreguntada por el Ministerio Público, responde respecto de la entrevista al medio The Clinic, la dio en un contexto de dolor. Después de hablar con la hermana Daniela el día de la reunión, va a buscar a las hijas, pide hora con sicóloga para el martes a las 18:00 horas, ya no confiaba en Ximena Sepúlveda, luego el martes lleva a la hija a la sicóloga pero pierde la hora, llama a Wolff le dan hora para el miércoles, le atiende, le deriva a ginecóloga obstetra que no tenía hora, le dan hora con la Merino, al otro día va al Tribunal de Familia y después llega al Servicio Médico Legal. La hermana Daniela le dice que estaban afectadas con la conducta de las niñas, y le da instrucciones como llevar a las niñas a evaluar.
Repreguntada por la parte Querellante, respecto de la constancia del 23 de abril, en que dice que Sofía ejerce control sobre las niñas, es que Sofía es muy maternal con las hermanas.
No hizo esta denuncia porque el padre iba a pedir la tuición de las niñas, sino porque sus hijas fueron violadas, ella no ha inducido a sus hijas.
 6.- Asimismo, declaró Ximena Angélica Rojas Retamal, cédula de identidad N° 10.908.593- 6, quien debidamente juramentada expone que es sicóloga conoció a Sofía derivada por Mariela Norambuena, dentro del primer semestre del año 2006, llegó a su consulta por una situación escolar que estaba viviendo además de una serie de sintomatología preocupante dentro del caso que no estaba necesariamente relacionada con el bullying que estaba sufriendo dentro de la Scuola Italiana. Sofía no se veía bien, lo estaba pasando mal en el colegio, tenía una conducta masturbatoria en una niña de seis años, es una conducta extraña, llamaba la atención, la llevan a la consulta ambos padres.
Cuando se le deriva la niña, solicita a los padres que vayan juntos, para que les cuenten el motivo de la consulta, luego trabaja sola con la niña dos sesiones o tres dependiendo del ritmo del niño, luego recoge la información y construye hipótesis de posibles cuadros que suponen ciertas situaciones, llamando finalmente a ambos padres, para dar a conocer sus conclusiones. Con los niños se aplican técnicas que permiten recolección de información con dibujos, juegos, setting clínico (lo que el niño habla comenta y como se relaciona con el profesional). Con Sofía tuvo un par de sesiones, atendió de manera sistemática a un año o año y medio, con lapsos de tiempo no continuado. Se le exhibe declaración de fecha febrero de 2011, que prestó ante Carabineros, para evidenciar contradicción, desde entonces se atendió 2 años de forma sistemática, y luego un año de manera no continuada. Reconoce esa declaración, pero indica que no recuerda cuando comenzó a atenderla, sabe que el año escolar ya estaba en curso, y sabe que terminó de atenderla a fines del 2008.
Con la información recopilada de los niños, llama a los padres a una sesión especial de devolución, dándoles hipótesis que puede plantar del caso, para ir con los padres cerrando las conclusiones. A los padres les indico que había problemas de autoestima, además un tema de maltrato escolar y que la sintomatología preocupante podía ser compatible con maltrato tipo abuso sexual. Se lo indicó a ambos padres, la conducta masturbatoria sumado a toda la demás sintomatología daba presumir que se estaba ante un maltrato con connotación sexual, reitera que se lo señaló a ambos padres.
Los padres respondieron que el tema del maltrato en el colegio les hace sentido, respecto del tema maltrato con abuso sexual se preocupan, pero se focalizan en el tema del maltrato en el colegio, y que el probable abuso también lo focalizan en el colegio. No se planteó como alguna conducta que pudiere darse en el contexto familiar, ni fue planteado por ninguno de los dos padres.
Desde ahí ella toma a Sofía, en un trabajo terapéutico reparatorio de fortalecimiento de sus recursos personales y se busca información en el colegio, se triangula información, fue tres veces a la Scuola Italiana a
conversar con la profesora jefe, con una coordinadora, y a ellas les planteó la posibilidad de que si era posible que en el cuadro de bullying que estaba sufriendo Sofía, también pudiere haber una situación de abuso sexual, respecto de algún administrativo, profesor, u otro. El colegio fue muy poco cooperador y no le dio importancia a la posible situación de abuso sexual, del bullying lo tenían claro porque era algo conocido y objetivo, responsabilizaban a la niña de la situación de bullying por ser retraída.
Quiere dejar claro que esto fue a través de un proceso no inmediato, en una de las oportunidades, se conversa sobre la posibilidad de cambiar a Sofía del colegio, por cómo ella se estaba sintiendo en el colegio. Pasan varios meses en que Sofía es definitivamente cambiada de colegio, durante el transcurso del año escolar.
La respuesta de los padres en cuanto a la posibilidad de estar sufriendo abuso sexual, los padres señalaron que si se diera era en el colegio. Desde esa entrevista nunca más vio al padre. Cuando llamó de
nuevo a los padres, éste no volvió a ir, sino sólo a la madre.
Ella fue la primera en señalar que podía haber alguna sintomatología de abuso sexual, que era la conducta masturbatoria como conducta clara, y además una de las pruebas que realiza con los menores cuando los evalúa en que dibujan a su familia, dibuja al padre, madre y ella del mismo tamaño, pero ella vestida de la misma forma que la madre. Esta situación se interpreta como de parentalización de un niño, en que adoptan o asumen un rol de ese progenitor dentro de la familia.
En el colegio no se le da el peso al caso, y se concentra todo en el maltrato escolar. La madre se centra en el bullying escolar, en la sensibilidad de Sofía, tiene el recuerdo muy vago de haber vuelto a conversar con la madre respecto de la posibilidad de haber abuso sexual.
La madre era muy preocupada no puede deshabilitarla era activa y preocupada respecto de lo que le pasaba Sofía, se movilizaba en función de ayudar a Sofía.
Preguntada por la parte querellante, responde que el bullying es maltrato escolar de pares hacia ella, constatado no sólo por la sintomatología que presentaba Sofía en su autoestima y el relato que daba, sino que en el colegio se aceptó que los compañeros la molestaban, y se daban en situaciones complejas.
No circunscribió la hipótesis de parentalización y masturbación, a una situación de abuso, porque los padres en esa sesión lo asimilan a la cercanía de la niña a la madre, y por eso quedaron con el foco de maltrato escolar.
El asumir un rol adulto no tiene relación con el maltrato entre pares, y la conducta masturbatoria quedó como sintomatología que quedaba suelta en el tema del maltrato.
Contrainterrogada por la Defensa, responde que efectuó post título de infanto juvenil, no como especialista en abuso sexual. Se escucha audio del primer juicio oral, en que indica no tener especialización en abuso sexual. Tiene un post título en sicoterapia humanista y experiencial. Llegó derivada por el Centro de Niños Índigo Chile, son niños con sensibilidad especial que se preocupan de temas más adultos.
Se le exhibe declaración prestada ante Carabineros para evidenciar contradicción, respecto de la fecha en que comenzó a atender a Sofía, en los años 2077 y 2008, reconoce la declaración y dice que no aparece mencionado el año 2006.
Se escucha audio del primer juicio oral para evidenciar contradicción sobre que no puso en conocimiento de la Scuola Italiana la hipótesis de abuso, distinto de lo dicho en este juicio. Asimismo se le exhibe declaración de 22 de febrero de 2011, que reconoce y en que tampoco aparece nada sobre que informó a la Scuola Italiana sobre la hipótesis de abuso.
Tampoco informó a Ximena Sepúlveda psiquiatra de Sofía sobre tal hipótesis de abuso, ya que ella tenía otra hipótesis diagnóstica, dice que no le informó porque no tenía por qué informarle.
No hizo denuncia sobre abuso sexual, ni en Carabineros ni en Tribunales de Familia, porque ella sólo hizo una hipótesis del caso, y sólo se hace en casos en que los padres estuvieren inhabilitados en su rol paterno.
El vínculo terapéutico con Sofía fue positivo, y nunca le dijo que estaba siendo abusada, ni violada por su padre; tampoco la madre nunca le manifestó que la niña estuviese siendo abusada o violada por el padre.
Responde que no está familiarizada con GünterKöhnken, quien en el artículo “Anomalías en la conducta, indicadores de abuso sexual”, pero comparte opinión en cuanto a que con sólo dibujos no se puede determinar abuso sexual.
Respecto de que solo existan indicadores de abuso sexual, responde que ella solo puede presumir que hubo una situación que contrasta con el diálogo de los padres, la conducta era la masturbación, pero que se apoyaba además en el tema de la parentalización. Dice que en su opinión la primera hipótesis de que hay abuso sexual es por la presencia de conducta masturbatoria.
Se escucha audio del primer juicio oral, para evidenciar contradicción, en que dijo que la niña estaba en el dibujo tomada de la mano sólo del padre, responde que de alguien estaba tomada de la mano, lo importante era que estaba entre padre y madre, del mismo tamaño de los padres, esos son datos de la parentalización. Se vuelve a escuchar audio de juicio oral, en que indica los tres eran del mismo tamaño.
Una relación simbiótica es una relación en que se confunden las identidades. No puede decir mucho de la relación de Sofía con el papá, sólo que le tenía cariño.
Del posible abuso sexual no indagó en la identidad de alguien, salvo cuando fue a la Scuola Italiana a averiguar, pero más allá de eso no.
Ni la ficha clínica ni el dibujo fueron acompañadas a la Fiscalía.
Repreguntada por el Ministerio Público, responde que no tiene ningún interés en este juicio, más que haber sido sicóloga tratante de Sofía. Respecto de la comunicación con Ximena Sepúlveda fue por correo electrónico, no recuerda haber hablado por teléfono con ella, como sus hipótesis eran distintas respecto de Sofía, no indagó más, ella pensaba que era una niña ansiosa, caprichosa, con dificultades interpersonales no hubo acuerdo respecto de los posibles cuadros o diagnósticos sobre el caso, incluso no pensaba que había bullying en el caso de Sofía.
Respecto de su especialización no tenía estudios sobre delitos de abuso sexual, no tiene especialización en esos títulos, sino especialización clínica infanto juvenil, en que se trataban temas de abuso y maltrato.
Conoció a Sofía antes de que hubiese denuncia de abuso sexual por parte de la madre.
La madre es una madre con habilidades parentales presentes, madre activa, preocupada, pendiente de ponerse en el lugar de su hija.
Repreguntada por la parte querellante, responde que cuando trató a Sofía, no sabe si ella visitaba a su padre en algún departamento. Hasta la fecha en que estuvo como terapeuta de Sofía, no sabe que develó algún
episodio de violación.
Repreguntada por la Defensa, responde que desestima hablar con Ximena Sepúlveda sobre el abuso sexual, sólo habló con ella por el tema del bullying.
7.- Luego depuso S.E.O.C., doce años de edad, dice que sabe por qué está aquí, vino a contar lo que le pasó. Su papá le hacía cosas malas, él se subía encima suyo, no sabe qué le hacía pero le dolía, le dolía todo el cuerpo. Se lo hacía en su casa y en casa de Jennifer. En un sillón cama en el living dormía en casa del papá, iba con sus hermanas Paz y Catalina, ellas dormían con el papá en una cama de dos plazas. Se subía arriba de ella en la cama o en el sillón cama donde estaba acostada. En casa de Jenniffer dormía en la pieza de Colomba, y pasaba lo mismo. No había contado antes porque se va acordando. El papá decía que no tenía que contar nada, porque era un secreto, que no podía contar porque le iba a hacer algo a las hermanas o iba a matar a la mamá. Pero le hizo algo a Paz y Catalina, les hizo lo mismo, las tocaba y acostaba y todo eso. Cuando el papá se subía encima de ella, sólo sentía dolor, no sabe por qué sentía dolor. A veces le tocaba los pechos.
Recuerda que habló con Carabineros, y les dijo que él la tocaba, y que le metía un dedo, no recuerda que más dijo.
Le metía el dedo en el potito, pasaba en su casa y en la casa de Jennifer, ella cree que era un dedo. Ahora cree que era el pene, porque estaba sin pantalones, esto pasaba en la noche, las hermanas dormían.
Con Paz a veces pelean, pero se quieren harto igual, no sabe por qué pelean, se enoja sola. 
Paz y Catalina le contaron que el papá les metía un clavo en el potito, le contaron como hace un año atrás, cuando ya no vivían con el papá. A sus hermanas no les gusta la música lenta, porque el papá ponía esa música cuando les hacía cosas malas.
A ella le dejó de pasar eso cuando tenía 10 años. Contó todo esto en los juicios anteriores.
Ha ido al médico, a Ximena Sepúlveda no le contó porque su papá le dijo que esto era un secreto, y que si contaba iba a matar a la mamá y le iba a hacer lo mismo a las hermanas.
Llevó el celular al departamento del papá, pero éste no quería que llamara a la mamá desde su casa, y ella quería hablar con la mamá.
No recuerda algo de los brazos.
Cuando iba al departamento del papá, no se bañaba solita la ayudaba éste, porque tenía una fractura con yeso en el brazo, y el papá le frotaba harto los pechos. Además en este departamento ella dormía en el sofá cama, pero no escuchaba nada de las hermanas, cree que ellas dormían.
El secreto que tenía con el papá se lo contó a la mamá cuando las hermanas también hablaron. Ahora se siente mejor. Su papá trabajaba en el Banco Central, y ella fue a su oficina.
Cuando pasaban estas cosas, sentía dolor, y no lo ha vuelto a sentir. 
Preguntada por la parte querellante, responde que le contó esto a la madre en el año dos mil diez. La última vez que vio al papá fue el año dos mil diez, y ese año fue la última vez que le pasó. Recuerda que fueron hartas veces que el papá le hizo “eso”. Dice que fue unas 8 veces a casa de Jenniffer, y al departamento del papá no recuerda pero fueron más veces.
No sabe cuántas veces pasó eso en uno u otro lugar. No ha visto más al papá porque no quiere que le vuelva a hacer lo mismo que a las hermanas.
Sabe diferenciar entre verdad y mentira, ha dicho la verdad.
Preguntada por la Defensa, se escucha audio del primer juicio oral,
¿puedes explicarnos en qué consistían esas cosas malas? Él le mostraba el pene y se lo metía en su vagina”, explica que supo este año en clases de educación sexual dónde está la vagina. Se escucha audio del primer juicio oral, para evidenciar contradicción, “¿dónde está tu vagina? La menor mostró entre sus piernas”. Se escucha audio del primer juicio, para refrescar memoria, respecto del lugar específico donde sentía dolor “dijo entrepierna, y mostró esa zona”, explica que se va acordando con el tiempo.
En casa de Jenniffer jugaba con Colomba, hija de Jennifer, dormía en la pieza de Colomba, ésta dormía en un sillón cama, sus hermanas en otras camas, ella en la cama de la nana en la misma pieza.
Estaba acostada en la pieza de Colomba cuando pasaban cosas. No recuerda en qué posición, se escucha audio de primer juicio oral, “¿cómo se acostaba cuando ocurría esto? Boca arriba.
Se escucha audio de primer juicio oral para evidenciar una contradicción, con respecto de que le tocaban los pechos, “no se acuerda si pasaba algo más, además de subirse encima”, explica que se va acordando de más cosas con el tiempo.
Le gustaba a veces, ir donde el papá cuando estaban separados. Se escucha audio del primer juicio oral, para evidenciar una contradicción, en que a la misma pregunta había respondido, “sí le gustaba ir donde el papá, porque lo quería”.
Dejó de ir donde el papá, se escucha audio de primer juicio oral, “dejó de ir a verlo porque cuando iba donde el papá le quitaba el celular y no la dejaba llamar a la mamá”, explica que es un factor de por qué no iba.
Cuando el papá se separó, quería estar con él, y no con Jennifer y sus hijos, no le caía bien la Jennifer.
8.- Después declara P.V.O.C., de siete años, cursa 2° año básico, dice que son tres hermanas, Sofía, Catalina y ella. Su papá se llama Enrique no lo ha visto hace tiempo, porque le hizo cosas malas y lo echaron a la cárcel. Le pegaba con un palo en la casa, les pegaba en el auto y les tiraba tierra y le decía que no dijera nada o si no, iba a matar a la mamá. Le pegaba en el potito con un palo. También las amarró con un cable y las ponía en la ventana, y otras veces las tiraba por la escalera, esto ocurrió en la casa que vivían todos juntos, en el edificio no.
No recuerda haber visitado al papá en otra parte.
Cuando le pegaba con el palo, le pegaba sólo en el potito porque era muy fuerte muestra zona glútea. No sabe por qué le pegaba. Ella estaba en una pieza que les tenía con la Sofía, la Catalina, y la hija de la Jenniffer.
Ella vio el palo, tenía una parte redonda y la otra como una gotita de agua, lo tenía escondido, pero no sabe de dónde lo sacaba.
Le pegaba con el palo en la noche, cuando ella estaba durmiendo y se despertaba, sintiendo qué le pegaba, no sabe explicar cómo le pegaba en el potito. Le pegaba sólo en el potito, no sabe nada más del palo. Dice que todos los días en la noche les pegaba a ella y a sus hermanas de la misma
forma, le pegó a ella quedó llorando, y vio que después le pega con el palo a las otras dos hermanas, que lloraban y gritaban, esto ocurría en la pieza que tenían en el segundo piso de la casa de Jennifer. No sabe por qué les pegaba.
No le contó a su mamá porque el papá le dijo que iba a matar a la mamá. Le contó a los 4 años a su mamá, quien le dijo que eso no estaba bien y lloró. Después fueron donde los carabineros.
Nadie más le ha pegado, sólo su mamá en el potito con la mano. El dolor que sintió con el papá no sabe explicarlo, algunas veces los ha vuelto a sentir cuando su mamá le pega.
Sabe que a Catalina en la noche le hacía lo mismo, le pegaba con un palo mientras Catalina pegaba patadas, sólo pasaba en la noche.
Preguntada por la Defensa, se escucha audio del primer juicio oral, respecto de con qué le pegaba, “no sabe con qué le pegaba”. Ha venido dos veces antes, y antes no se acordaba, pero ahora se acordó. Se escucha
audio del segundo juicio oral, sobre si ella había visto el palo, “no recuerda haberlo visto”, dice que ahora recién se acordó.
9.- También declara C.D.J.O.C., de seis años, va a kínder, dice que son tres hermanas Sofía, Paz, y ella. Su mamá se llama Yamile, no se acuerda del nombre del papá, no lo ha visto, pero se acuerda cuando era chica la amarraba y tiraba a una escalera de al fondo, ahí tenía como 3 años.
Se acuerda que le enterraba un cable en el poto, cable que estaba enchufado donde se enchufan las teles, lo sacaba y después lo enterró a las 3 hermanas en el poto (Sofía, Paz y ella), ella sentía dolor, el papá no decía nada. No ha vuelto a sentir ese dolor, sólo le pasó una vez.
Preguntada por la parte querellante, responde que ayer le contó a su mamá y hermanas esta situación. Lo contó también una vez cuando volvían del colegio, y se quedaron en la casa.
Preguntada por la Defensa, responde que no recuerda el nombre pero sí el rostro de la amiga del papá, tenía pelo negro, igual que su mamá, usaba tacos y a veces zapatillas, tenía como cuatro hijos, y después se
casó con su mami.
Se escucha audio del primer juicio oral, respecto de las cosas malas que le hacía el papá, “le ponía un clavo en el poto…” explica que le enterró dos cosas el clavo y el enchufe.
No recuerda nombre de hijos de Jennifer, sólo uno se llamaba  Valeria y un niño Nico.

En carácter de peritos declararon los siguientes:
Enrique Germán Antonio Roncone Ditzel

1.- Enrique Germán Antonio Roncone Ditzel, cédula de identidad N° 8.496.567-7, quien debidamente bajo promesa expone que el día 19 de agosto del año dos mil diez, acudieron al Servicio Médico Legal a las 15,30 horas, tres menores Catalina, Paz Victoria y Sofía, acompañadas de su madre quien relató que en las visitas de las menores a casa del padre, éste tocaba aparentemente sus pechos y vagina.
La primera menor Catalina de tres años, al examen físico se veía como menor normal, destacaba labio leporino operado. Al examen genital bajo visión colposcópica, los órganos genitales eran de una niña, la vulva normal, monte de venus sin vello, labios mayores, labios menores y clítoris normal, himen de borde neto rosado y sin lesión evidente. Al examen de la región anal, la piel perianal era normal y los pliegues mucocutáneos se encontraban ausentes, y el orificio anal se encontraba dilatado a expensas de múltiples desgarros, el tono del esfínter anal impresionaba clínicamente disminuido. Conclusión: menor al momento del examen se encontraba no desflorada y en la región anal se encontraban múltiples desgarros e hipotonía del ano, que puede ser explicado con penetración con objeto contuso en forma reiterada.
La segunda menor Paz Victoria cuatro años, al examen físico general impresionaba normal, destacaba en el brazo derecho una equimosis circular de 2 centímetros. Al examen genital bajo visión colposcópica, los órganos genitales eran de una niña, la vulva normal, monte de venus sin vello, labios mayores, labios menores y clítoris sin lesiones traumáticas, himen de borde neto rosado y sin lesión evidente. Al examen de la región anal, la piel perianal era normal y los pliegues mucocutáneos ausentes, y el orificio anal se encontraba dilatado a expensas de múltiples desgarros antiguos, el tono del esfínter anal impresiona clínicamente disminuido. Conclusión: menor al momento del examen no se encuentra desflorada y las lesiones en la región anal por los desgarros e hipotonía del esfínter anal, son explicables por penetración anal con objeto contuso en forma reiterada.
Sofía nueve años, al examen físico general normal. Al examen genital bajo visión colposcópica, encontró genitales femeninos, monte de venus sin vello, labios mayores, labios menores y clítoris normal, himen de borde neto rosado sin lesiones traumáticas. Al examen de la región anal, la piel perianal era normal, los pliegues mucocutáneos disminuidos, asimétricos, y el orificio anal se encontraba dilatado a expensas de dos
desgarros, a las 12 y a las 6 con la menor en posición genupectoral, el tono del esfínter anal impresiona clínicamente disminuido. Conclusión: menor al momento del examen no se encuentra desflorada y en la región anal se encuentra orificio anal dilatado a expensas de desgarros e hipotonía del esfínter anal, que son explicados por penetración anal con objeto contuso en forma reiterada.
Preguntado por Ministerio Público, indica que estudió en la Universidad de Chile entre 1986 a 1993, con especialidad en obstetricia y ginecología de 1993 a 1996. Práctica profesional en el Hospital El Pino desde el año 1996 al 2003, como médico gineco-obstetra, usaba colposcopio instrumento que sirve para aumentar la visión, como un telescopio. En el año 2003, comenzó como docente en La Universidad de Santiago, llegando el año 2005 al Hospital San José, llegando pacientes con papanicolau alterado, y otras patologías cervicales, el año 2012 por junio asumió la subdirección de la dirección de Post grados de ciencias médicas en la Universidad de Santiago, en diciembre del 2012, se le nombra como Director de Post grado y post título de tal universidad. Al Servicio Médico Legal llega en abril de dos mil diez, primero tuvo una práctica asistida con el doctor Rósmanich en enero, febrero y marzo, y tuvo adjunto a un turno desde abril.
Tiene 17 años de gineco obstetra, y en el año 1996 comenzó a usar el colposcopio. Es miembro de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, y de la Sociedad Americana de Ginecología y Obstetricia. Trabajó dos años en el Servicio Médico Legal, salió porque empezó a asumir responsabilidades administrativas en el cargo de Director de post grado de la universidad. Como profesor estuvo encargado con alumnos de 5° año, con una relación estrecha, luego pasa a ser encargado de los internados, y luego pasa a encargarse de los Post grados. La relación es que alumnos de 5° año, pasaban tres veces al año, y se hacían seminarios con trabajos. Siempre iba acompañado de alumnos de 5° e internado cuando iba a pabellón u otras actividades asistenciales en el Hospital.
Se exhiben de otros medios de prueba del Ministerio Público, las set de fotografías N°4, que da cuenta de dos imágenes contenidas en el informe sexológico N° 2319, en que se ve un ano con ausencia de pliegue mucocutáneos, con múltiples desgarros, el esfínter del tono anal impresionaba disminuido, corresponde a Catalina.
Las menores están en una camilla ginecológica, acompañada de la madre en la cabecera, se acerca con el colposcopio y hace el aumento necesario y captura la imagen. En posición genupectoral no se produce esa imagen si estuviera normal el ano. Se aprecia mucosa anal; set de fotografías N° 3, con dos imágenes contenidas en el informe sexológico N° 2318, corresponde a Paz Victoria, deforme en su arquitectura por presencia de múltiples desgarros. Las mucosas cicatrizan entre 7 a 15 días, desgarro antiguo es superior a ello, un desgarro fresco tendría presencia de sangre.
La posición en que se toma la foto no implica que se dilate el ano de esa forma, en un ano normal no debería verse la mucosa; set de fotografías N° 2, que corresponden a tres imágenes contenidas en el informe sexológico N° 2317, de Sofía en que se aprecian pliegues asimétricos, con presencia de desgarros a las 12 y a las 6, es un ano desgarrado, este ano es mucho más dañado, que los otros. Al fondo se aprecia mucosa. Indica que malformaciones congénitas en las tres menores es demasiado raro, y la constipación, no hay antecedente, y en Paz Victoria tuvo un antecedente de encopresis, en que se defecan, que es lo opuesto a constipación.
Comparando las fotos de las tres niñas, la menor Catalina aún conserva la arquitectura normal de un ano, la segunda Paz, lo presenta en menor medida, y la tercera Sofía, ya no presenta arquitectura de forma anal normal.
El examen se efectuó en presencia de la madre, la técnico paramédico, y la niña en posición genitopectoral, para dar una revisión a la zona perianal, y luego con el colposcopio se efectúa una mayor visión de acercamiento y se fijan las imágenes.
En caso de duda se pueden pedir exámenes clínicos complementarios, como ecografías transrectales y manometrías de esfínter, en caso de duda clínica, sirve para medir el tono del esfínter anal, que va a medir si hay o no daño.
Dice que en general no se informan los resultados de los exámenes a las madres.
No había visto antes a las menores ni a la madre.
En el día a día de las pericias hay un box, que se van atendiendo por orden, él iba los martes y miércoles al Servicio Médico Legal en las tardes, tenía su turno.
No conoce a nadie de los intervinientes en este juicio, tiene ningún interés especial en el juicio.
Preguntado por la parte querellante, responde que conoce a Sheila Caba, tuvo relación con ella mientras fue alumna de 5° y de internado. No la vio el día del peritaje, sí le contaron que había una doctora que quería hablar con él, la vio se presentó, y le dijo que eran sus sobrinas las periciadas, no le dio el resultado del peritaje, ni ha vuelto a tener relación con Sheila Caba. No estima que hubo conflicto de interés en este caso, porque primero hizo el peritaje y luego se presentó Sheila.
Hay un protocolo para efectuar las pericias que conocen todos los que efectúan peritajes. No se habla de algún doctor con especialidad determinada, pero en la unidad de sexología del Servicio Médico Legal en Santiago, todos son médico cirujanos con especialidad de gineco obstetras.
El examen es sin pujo, de la manera más normal posible. Cuando hay una menor que no se quiere hacer el examen está considerado que no se lo hagan. En este caso las menores accedieron a realizarse el examen en presencia de la madre y de la técnico paramédico, no señala en su informe que está sin pujo, porque lo normal es hacer fotografías sin pujo.
Estuvo alrededor de dos años en el Servicio Médico Legal, y debe haber efectuado alrededor de 400 a 500 pericias anuales. Ha tenido cerca de 4 informes con este tipo de lesiones.
Anatómicamente el esfínter anal tiene un esfínter externo que es musculatura estriada, voluntaria, que participa en el reflejo defecatorio, y tiene un esfínter interno con musculatura lisa, involuntaria que es la última porción del intestino grueso, que miden 5 milímetros, que a ojo descubierto no pueden visualizar. En las fotografías que se vieron son el ano, la parte del esfínter externo, en que por la dilatación se ve la mucosa rectal, lo que en un ano sano no debiera verse.
No tiene dudas de sus conclusiones en sus tres peritajes.

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